Leí esto en el Facebook de una amiga que siempre ha tenido mala suerte en cuanto al amor de pareja se refiere.
"Después de las diferencias horarias, de las citas por Skype que no quieres que acaben nunca. Y las peleas con el Internet y la cobertura día tras día. Y de querer mandar bien lejos el maldito WhatsApp, que sólo hace que todo suene diferente. Pero que, a la vez, ayuda a mandar miles de iconos de corazones para intentar expresar lo que sientes. Y fotos en cualquier lugar para recordar que no olvidas. Después de los miedos, de las ganas de estar allí. De saber cómo va todo. Después de todos los “te echo de menos” que dices, y los besos que mandas a distancia. Después de contar los días. De los nervios, del mariposeo en el estómago. Después de las peleillas tontas y el coraje de no recibir ese beso de reconciliación. De ese momento en el que con un abrazo bastaría, pero no lo tienes. De querer estar a un centímetro de él cuando todo está del revés.
Después de cuadrar fechas y vuelos para el esperado reencuentro. De los "quiero y no puedo". Del miedo a lo que pasará. Después de los kilómetros que separan. Después de todo esto y más, al final, fue la distancia la que murió de celos al vernos juntos de nuevo"
Eran palabras que le dedicaba su pareja actual, su prometido, y me ha hecho remover lo que tengo yo por dentro.
La gente que te quiere no desaparece ni cuando la echas, a no ser que te lo pidan explicitamente: No quiero volver a saber de ti.
La conozco a ella desde hace bastante y se que andaba tan jodida como lo ando yo y se las veces que lo ha mandado a la mierda, las peleas, sus "cargas"... pero el siguió luchando por ella porque piensa que merece la pena.
La gente que te quiere no desaparece ni cuando la echas, a no ser que te lo pidan explicitamente: No quiero volver a saber de ti.
La conozco a ella desde hace bastante y se que andaba tan jodida como lo ando yo y se las veces que lo ha mandado a la mierda, las peleas, sus "cargas"... pero el siguió luchando por ella porque piensa que merece la pena.
En cambio, en mi situación lo único que sucedió fue una desaparición total donde ni si quiera se molestan en contestar a las palabras de arrepentimiento y de perdón por el daño causado...¿He de pensar que sus palabras eran tan falsas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario